el primer mailclub para niños

Recibe UNA CARTA en tu casa cada mes con juegos, dibujos y muchas sorpresas

ACERCA DE

Dos niños pequeños jugando en un campo verde, lanzando aviones de papel al cielo en un día soleado, con un fondo de nubes rosadas y una casa pequeña.

Pies Descalzos Club es un mailclub mensual para niños: cada mes reciben una carta física en casa con juegos, actividades, historias, ilustraciones y pequeñas misiones para explorar el mundo con más imaginación.

Pero el club no vive solo en el buzón. También crece fuera: en campamentos, encuentros y aventuras presenciales donde los niños pueden jugar, ensuciarse, hacer amigos, crear, correr, investigar y sentirse parte de una pequeña banda salvaje.

Ilustración de un campo verde con cinco niños jugando, un árbol, una casa y un sol rojo en un cielo rosado.

el proyecto se divide en dos aventuras, elige por dónde quieres empezar.

  • Dibujo geométrico de un cuadrado delineado, con secciones divididas por líneas verticales, horizontales y diagonales.

    mail club

    Un club mensual de cartas físicas para recibir en casa: juegos, actividades, historias, misiones y sorpresas para explorar el mundo desde la imaginación.

  • Dibujo geométrico de un cuadrado delineado, con secciones divididas por líneas verticales, horizontales y semicirculares.

    campamentos

    Encuentros y campamentos presenciales en plena naturaleza para jugar, crear, ensuciarse, hacer amigos y vivir aventuras de verdad.

LO QUE CONSIGUEN TUS HIJOS EN EL CLUB

Niños jugando en un campo con colinas y una casa pequeña en el fondo.

En Pies Descalzos Club los niños vuelven a jugar con las manos, con el cuerpo y con la imaginación.

Menos pantalla, más barro, papel, cuerda, mapas, cartas, carreras, preguntas, inventos y amigos.

Aquí no vienen a consumir contenido, vienen a crear, moverse, explorar, resolver, imaginar y sentirse parte de algo.

Un club para que vuelvan a tocar el mundo.

lo que viven dentro del club

  • Con materiales reales, naturaleza, objetos, cartas, dibujos, construcciones y aventuras que se pueden tocar.

  • Cada carta, juego o encuentro abre una puerta: inventar, resolver misiones, crear historias y mirar el mundo de otra manera.

  • No por castigo, sino porque hay algo mejor pasando fuera: amigos, movimiento, curiosidad y juego real.

  • Pertenecer al club es tener una pequeña banda, una misión compartida y un lugar donde ser niño de verdad.

Cuatro niños pintando en el césped bajo un árbol en un día soleado.
Dibujo de niños construyendo una casa en un árbol con toldos color rosa y blanco, en un fondo con árboles grandes y un sol rojo.

Menos pantalla. Más mundo.

Pies descalzos club invita a los niños a salir del modo automático y volver al juego físico: cartas que se abren, manos que construyen, pies que corren, ideas que aparecen, amigos que se encuentran.

porque la imaginación no necesita batería,
necesita tiempo, espacio y ganas de aventura.